Siempre he querido estar un sitio donde poder encontrar la felicidad. Un lugar donde los dolores no duelan y por cada rasguño que tenga tu corazón te regalen un chocolate. Un lugar donde las nubes sean de algodón de azúcar, asi como sus calles, blandas, para que cuando me derroten caiga al suelo, no duela y así poder levantarme con facilidad. Donde las lágrimas no existan y si por casualidad hubieran sean solo de felicidad. Un lugar donde los besos sean únicos e irrepetibles, donde las caricias dejen sus huellas marcadas en la piel, los abrazos nunca terminen y las palabras sean sinceras y únicas para cada persona. Y sabes lo que me gustaría, compartir este lugar con la persona amada. Y sí, puede que esa persona quiera ir, pero dudo que sea capaz de respetar las reglas de este lugar, dudo que pueda dar besos únicos e irrepetibles, pues ha dado demasiados besos iguales en su vida, caricias que dejen huella, pues he visto las mismas huellas en otro cuerpo, abrazos interminables y palabras únicas para mi, pues las mismas palabras han sido escuchadas por tantos oídos...
La ironía más grande, es que vas conmigo a este lugar, incumples las reglas, pero aun así siempre te dejo entrar.
Teenage dream.

