sábado, 18 de julio de 2009



Dependia de los ojos. El secreto del amor estaba en los ojos, en la menera que tenían las personas en mirarse unas a otras, en la menra en que se comunicaban y se hablaban con los ojos cuando los labios estaban inmóviles. Los ojos de él me habían dicho más que diez miel palabras. Y no era únicamente la forma de tocarme, acariciar, tiernamente; era la forma de tocarme al tiempo que me miraba de aquella manera.
Flores en el ático. V.C. Andrews

Anyone...


Flores en el ático


Aprendímos que el amor es como una burbuja de jabón, tan reluciente un día y reventando al siguiente. Y entonces venían las lagrimas, las expresiones de dolor, la angustia en compañia de incontables tazas de café, junto a la mesa de la cocina, con los consuelos de una amiga o el amigo que también tiene sus problemas. Pero en cuanto se acaba un amor, venía de seguida otro para hinchar de nuevo la burbuja de jabón y elevarla en el aire. Que esfuerzo hacía toda aquella gente para encontrar el amor perfecto y encerrarlo bien encerrado, para que no se perdiera, sin conseguirlo jamás!
Flores en ático. V.C. Andrews.

viernes, 10 de julio de 2009

simplemente superviviencia...

A veces miro por la ventana, como esperando ese ruido tan particular que hacias al llegar. Y se me vienen tantas cosas a las cabeza y empiezo a pensar en tantas cosas, cosas que me hacen recordar lo que en realidad me esta pasando y no acabo de creermelo, bueno tampoco es tan trágico, pero duele. Y cuando me doy cuenta noto una bofetada en la cara como si estubiera chocando con la realidad. Desde aquel día no escucho las mismas canciones, cada vez que empieza alguna con algún mínimo recuerdo, prefiero irme o hacerme la tonta como si en realidad no estubiera escuchando, no miro lo que mirabamos, no soy ni siquiera capaz de leer ningún mensaje y mucho menos el último, tampoco me gusta ir a los mismos lugares que ibamos. Ya no puedo ni mirarte y mucho menos pensar en tu cara o en tus ojos, cada dia intento pensar menos en ti, en pensar en las palabras, en los sonido, en los gestos, en las caricias. A veces se me viene a la mente alguna cosa y me empiezo a reir sola recordando cualquier cosa graciosa, intento no hacerlo muy amenudo. Me distraigo cada vez más, trabajo más, estudio más, lee más, incluso salgo más o algo cosas que antes no hacía, solo lo hago para distraerme. Tampoco me gusta pesar en lo que puedes estar pensado en cada momento, te veo tan bien que prefiero imaginarme otra historia, es simplemente un rollo de esos de superviviencia.