jueves, 24 de diciembre de 2009

Find something

Buscamos en el fondo, donde siempre esta todo oscuro, intentando encontrar un luz. Muchas veces he pensado que buscamos en el lugar incorrecto. Esperamos encontrar un perfección, aun sabiendo que es casi imposible, por no pensar que es imposible, encontrarla. Una persona que nos llene completamente, que nos comprenda en todo sentido y que siempre este hay. Pero realmente esa persona no existe, y nunca existirá. Por más que busquemos hasta en los más insólitos recobecos, no encontraremos más que polvo, incluso encontramos cosas usadas, mugriendas e inutilizables. Es normal que encontremos recuerdos que nos alegren el alma, pero son solo eso, simples recuerdos de pasado. Cuando eliges es probable que las cosas salgan mal y es normal, no podemos ver en la oscuridad, y siempre tenemos la oportunidad de volver a buscar y encontrar eso que tanto queremos.
Solo te deseo lo mejor en tu busqueda, siempre puedes encontrar algo bueno entre el polvo y la suciedad.

I finally found the missing part of me

sábado, 19 de diciembre de 2009

22 razones para odiarte.

Sabes cuánto me cuesta odiarte… piensas que es fácil para mí esto, que simplemente lo hago y no duele. A veces tengo ganas de gritarte todo, de gritarte que te odio más que nada en el mundo y lo difícil que es todo para mi, espero que esto te resulte completamente inútil y que te sirva de muy poco oír esto.

1. Odio que no se me haya borrado la memoria.
2. Recordar cuando te acercabas lentamente a mi cuello para intentar darme un beso mientras me hacías cosquillas con tu respiración.
3. Recordar las horas que pasábamos hablando de nada, de cosas que ni siquiera tenían sentido.
4. Tener ganas de abrazarte cuando te veo y esperar a que tú lo hagas también como lo hubieras hecho antes.
5. Odio pensar en ti.
6. Pensar que aún la quieres a ella.
7. Soñar con tus besos, tus caricias, tus abrazos...
8. Sonreírte y pensar que tal vez no seré correspondida de la misma manera.
9. Recordar cuando nos pasábamos horas enteras abrazados sin decir una sola palabra pero diciéndolo todo.
10. Pensar que la coges a ella de mano como lo hacías conmigo cuando salíamos a caminar.
11. Odio pensar que respiramos el mismo oxigeno; a veces tengo ganas de que se agote y que por fin se acabe todo.
12. Odio esperarte.
13. Odio pensar que soy capaz de amarte eternamente sin poderme controlar.
14. La prisa por continuar con nuestras vidas.
15. Odio cuando eres más rápido que yo.
16. Cuando suspiras de cansancio; y yo mientras, muero de dolor por dentro al intentar seguir tus largos pasos.
17. Recodar cuando compartíamos, con un beso, tu chicle masticado; mientras yo esperaba que tu amor no lo compartieras mas que conmigo.
18. Odio intentar encontrar tu perfección mientras me acerco a ti y solo encuentro dolor.
19. Odio odiar y sobretodo a ti.
20. Recordar el calor y la fuerza que me dabas día a día.
21. Odio descubrir que para mi eras lo más importante.
22. Y sobretodo odio querer como te quiero.

Simplemente jeroglíficos sin sentido.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Long time!

Pasábamos horas abrazados en la cama, a veces poníamos un poco de música o simplemente nos quedamos en silencio intentando escuchar lo que teníamos cada uno en el fondo de nuestro corazón. Recuerdo que te acercabas lentamente a mi oído y me abrazabas con más fuerza mientras me preguntabas: ¿Me quieres? Me estremecía en tus brazos intentando buscar un respuesta rápida a una pregunta que sabía que tenía que contestar con un sí, pero las palabras no salían, no salían no porque no lo sintiera, no salía porque para mí un sí no era una respuesta lo bastante significativa o no era lo bastante suficiente para expresar exactamente lo que sentía. Me lo volvías a preguntar impaciente y contestaba rápidamente con un sí. Sentía que eso no bastaba para ti. Pero te miraba, te abrazaba con más fuerza, con ganas de gritar que no te fueras nunca, me acercaba a tu boca y te regalaba el beso más tierno y delicado que jamás podía dar a nadie y así esperaba a que entendieras que ese sí a mí tampoco me bastaba y que por tanto iba acompañado de otras cosas que significaban más que amar a alguien, eran una demostración de lo mucho que me importabas y lo tanto que te necesitaba.