Intento buscarte en caras de otras personas, intento revivir los sentimientos... Mis oídos retumban sin parar, mientras le acompaña mi acelerado corazón. Me desespero. Intento, intento... pero no sirve de nada. El silencio se abalanza sobre mi sin piedad alguna, suspiro y me alejo, pero no sirve de nada. Más soledad, pienso. Estoy más que cansada, las piernas me tiemblan, las rodillas no aguantan mi peso, de repente mi cuerpo no pesa, soy ligera, el viento me mueve de un lado a otro, sin ningún problema y escucho tu voz, como un susurro en mi oreja.
Mi corazón vuelve a latir con gran fuerza, te necesito, te añoro... pero te alejas sin piedad sin escuchar mis suplicas, solo quiero que te quedes a mi lado, pero no escuchas. Me pierdo, enloquezco con rapidez. De nuevo siento que vuelvo a aquella calle llena de gente, sigo buscándote, desesperada, con lágrimas en los ojos.
Empiezo a escuchar sus pensamientos, todos odian, aman, tienen rabia, alegría... pero y yo, no escucho mi interior, no escucho gritar tu nombre en mi interior como lo hacía antes... Te veo en la multitud, se me corta la respiración, me rompes en mil pedazos. Te miro con los ojos bien abiertos, intentado ver algo más, intentado escuchar lo que piensas, pero nada, ni una señal... Voy hacia ti, te giras despacio me miras y tu sonrisa hace desaparecer cuantas voces escuchaba, nos quedamos tu y yo. Vuelvo a escuchar mi corazón gritando tu nombre, respiro tranquila. Me abrazas y me besas cariñosamente. No me salen las palabras, no puedo decirte que te quiero, nunca lo hago, aunque mi corazón estalle de amor. Tal vez este sea el momento perfecto para decirlo, pero soy fría, testaruda e imbécil. Respiro, te miro a lo ojos y me doy cuenta que eres la mejor parte de mi, la única razón de existencia. Mi boca intenta hablar, pero no sale nada y no puedo hacer más que besarte lentamente.
Solo quiero que sepas que aunque nunca lo diga, ni lo exprese y sea demasiado orgullosa te quiero más que nada en el mundo. Me encanta que me abraces que me acaricies, solo te pido que jamás me vuelvas a dejar sola...
En el lugar mas oscuro de mi espíritu se refleja aún viva tu imagen.
Yo conocí tu carne, tu vida, tu fuerza, tu noche, tu espacio, tu mente...

